Sebastián Piñera, un político conservador, regresó a la presidencia de Chile el domingo y prometió reactivar una economía que se desplomó bajo la partida de la líder de centro-izquierda Michelle Bachelet.

La Sra. Bachelet entregó el marco presidencial al presidente del Congreso, quien luego juró al Sr. Piñera, quien entregó el cargo a la Sra. Bachelet en una ceremonia similar hace cuatro años.

El Sr. Piñera, un empresario multimillonario, supervisó el crecimiento que promedió 5.3 por ciento al año durante su primer mandato de 2010 a 2014, ayudado por políticas a favor de los negocios, precios al alza para las principales exportaciones de Chile, cobre y un esfuerzo de reconstrucción gigante después de una magnitud de 8,8 Terremoto que golpeó justo antes de que asumiera el cargo.

Una caída en los precios del cobre ayudó a agriar la segunda ronda de la Sra. Bachelet como presidenta, con la economía, y la popularidad de la Presidenta, disminuyendo en 2014 y 2015. La Sra. Bachelet, la primera mujer en liderar el país, fue muy popular cuando terminó. Su primer mandato y poder le entregó al señor Piñera.

“Desde el primer día, Piñera querrá demostrar que bajo su mando, las ruedas de la economía comenzarán a girar nuevamente”, dijo Cristóbal Bellolio, profesor de gobierno en la Universidad Adolfo Ibáñez.

La primera administración del Sr. Piñera estuvo marcada por importantes manifestaciones callejeras que exigían reformas en la educación y otros servicios, así como por el inicio del ablandamiento de los precios del cobre. Dejó el cargo con calificaciones de favorabilidad en los años 30.

Piñera, cuyo primer mandato terminó con 20 años de gobiernos de izquierda, dijo que espera trabajar con sus rivales de centro-izquierda para lograr sus objetivos. Pero también se enfrenta al desafío de liderar su propia coalición, que a veces es insoportable, que incluye partidos que respaldaron la dictadura del general Augusto Pinochet desde 1973 hasta 1990.

“Tenemos que ver con eficacia si el derecho, por primera vez en la historia, tiene la capacidad de trabajar en equipo”, dijo Miguel Zlosilo, un analista político.

Entre los asistentes a la ceremonia estuvieron los presidentes de Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, México y Perú.